Mientras la producción argentina de carne atraviesa una de sus peores crisis, con la consecuente reducción de oferta para el mercado interno y para el mundo, desde el Gobierno de Brasil revelaron ayer que aspiran a convertirse en la próxima década en el país que provea casi la mitad de las exportaciones mundiales de carnes, según se anunció en un informe del Ministerio de Agricultura brasileño.
Las reservas mundiales cayeron desde el año pasado, y ahora el fuerte crecimiento económico en países masivamente poblados como China y la India, donde aumenta la demanda de proteína y fibra, impulsará el consumo de alimentos en la próxima década. Una oportunidad que, según el Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA), sólo está dispuesto a aprovechar Brasil por su exceso de oferta, dentro de sus socios del Mercosur. Al resto de los países latinoamericanos les costará recuperarse en 2010.
Fuente:El Rural