Del 25 al 29 de abril, se hará en Buenos Aires el principal encuentro mundial sobre la raza en el país
Organizado por la Federación Internacional de Búfalos (IBF) y la Asociación Argentina de Criadores de Búfalos (AACB), entre el 25 y el 28 de abril se realizará en Buenos Aires el 9º Congreso Mundial de Búfalos, declarado de interés nacional por el gobierno federal.
Paralelamente, se realizará una exposición técnico-comercial, en la que se expondrán servicios y productos relacionados con la actividad bubalina. De hecho, la elección de la Argentina como sede para este congreso mundial se debió a la rápida evolución de la cría de bubalinos en el país.
Este año, la producción comercial de búfalos en nuestro país cumple 34 años. En 1976 había solamente 1300 cabezas de razas bubalinas. Hoy se están superando las 100.000 cabezas, de las cuales 45.000 son vientres en producción, lo que constituye la cuarta población de América, después de Brasil, que cuenta con 3,5 millones; Venezuela, con 350.000, y Colombia, con 120.000.
Formosa tiene 35.000 cabezas; Corrientes, 30.000, y Chaco, 12.000. El resto se distribuye entre Santa Fe, Misiones, Entre Ríos, Buenos Aires, Tucumán y Salta. Hay también unos pocos en Santiago del Estero, Mendoza, Córdoba y San Luis.
Hoy, en nuestro país, hay cabañas que tienen rodeos puros de una calidad genética muy alta a nivel mundial, y también se está trabajando en inseminación con material de alta calidad.
En la Argentina, la asociación de criadores de bubalinos se creó en 1983 con el objetivo de promover la producción de búfalos proveyendo formación e información técnica, organizando planes de selección, promoviendo remates, investigaciones (sobre producción de carne, de leche, sobre cruzamientos, reproducción, etcétera), participando y organizando congresos en el país y en el exterior.
En 1985 se abrieron los registros genealógicos de las tres razas existentes en la Argentina: Mediterránea, Murrah y Jafarabadi. Hoy hay inscriptos unos 5000 reproductores.
En 1986 se realizó la primera presentación de reproductores registrados en Palermo.
Desde mediados de la década del 90, en la Facultad de Ciencias Veterinarias de la Universidad del Nordeste (UNNE), en Corrientes, un grupo de técnicos, con la colaboración de criadores de la AACB, trabajaron arduamente en investigaciones científicas referida a la producción bubalina.
Por su gran capacidad de conversión de pastos naturales en carne y por la perfecta coincidencia de las curvas de requerimiento con las curvas de oferta forrajera del subtrópico húmedo, el búfalo representa una herramienta imbatible para la presente y futura expansión ganadera del litoral argentino, también llamado NEA (Nordeste Argentino).
Se trata de una enorme región que abarca seis provincias, en la cual la mayoría de los campos son de cría obligada: producen con vacuno. Es decir, el ternero vacuno, en general, se debe enviar a zonas de engorde o a sistemas de racionamiento. Por el contrario, el bucerro (ternero búfalo) se adapta perfectamente a las condiciones de la región, por lo que se cría, recría y engorda en el mismo campo y alcanza el peso de faena (más de 550 kilos) entre los 27 y los 30 meses a campo natural.
Actualmente, la especie se está comenzando a difundir en el NOA y Santiago del Estero, que abarcan una enorme región de gran potencialidad para el futuro.
Fuente: La Nación